Lo que más nos preguntan sobre reprogramación, respondido sin rodeos. Si tu duda no está aquí, escríbenos.
Sí, cuando se respetan los márgenes mecánicos del fabricante y el archivo se desarrolla para la referencia de software que trae tu centralita. Una reprogramación profesional modifica los mapas de inyección, encendido y presión de turbo sin tocar el hardware. Depende de tres cosas: que el motor esté en buen estado mecánico, que el archivo esté desarrollado y probado, y que la lectura y escritura se hagan con herramienta compatible. No usamos archivos genéricos.
Puede afectarla. El fabricante debe demostrar que la falla se relaciona con la modificación para negar una reparación en garantía, pero muchas marcas detectan que la centralita fue reprogramada incluso después de restaurar el archivo original. Si tu auto está en garantía vigente, conviene revisar las condiciones antes de decidir. Te lo decimos claro antes de tocar nada.
Sí. Antes de escribir cualquier cosa guardamos una copia del archivo de fábrica, y podemos restaurarlo cuando quieras. Ese respaldo es tuyo y te lo entregamos. Ten en cuenta que algunas marcas guardan un registro interno de que la centralina fue reprogramada, aunque el contenido vuelva al original.
Depende del motor. Un turbo a gasolina o un diésel moderno tienen margen amplio; un atmosférico gana bastante menos. En la calculadora de la página de reprogramación puedes ver la estimación para tu modelo y motor. Un ejemplo real de este taller: un Mazda CX-5 2027 pasó de 160 a 180 hp, y una Isuzu 4JJ3 diésel de 135 a 165 hp con el torque de 400 a 500 Nm.
Sí, a distancia por archivo. Tú o tu taller extraen el archivo original de la centralita con la herramienta adecuada, nos lo envían, lo calibramos y lo devuelven a la ECU. No hace falta que el auto viaje. Los ajustes posteriores van incluidos si al registrar datos algo no responde como debe.
No. No anulamos filtros de partículas, válvulas EGR, catalizadores ni AdBlue. Eliminar esos componentes deja al vehículo fuera de normativa. Si presentan fallas, los diagnosticamos y los reparamos.
En la mayoría de los casos sí, sin cambiar el módulo. Es un trabajo que hacemos con frecuencia. Escríbenos con la marca, el modelo y con qué herramienta se hizo el intento.
No necesariamente. En un vehículo de trabajo la calibración suele orientarse justo a lo contrario: bajar el consumo por kilómetro y ganar par a bajas vueltas. En un auto de uso deportivo el consumo depende de cómo lo manejes después.