Volt nació en el taller, entre cables de carga y diagnósticos de alta tensión. Sus alas de circuito y sus garras-enchufe representan lo que hacemos todos los días: conectar tecnología de punta con la pasión por los autos eléctricos, híbridos y de alto rendimiento.
Ojos verdes de circuito, plumaje azul cargado de datos y un corazón —o batería— siempre listo para el siguiente reto.