Revisamos el auto que estás por comprar y te decimos en qué estado está de verdad. En un híbrido o un eléctrico eso significa medir la batería de alta tensión, que es la pieza más cara y la única que no se puede juzgar mirando.
Qué revisamos
Estado real de las celdas y del balance del paquete, con la capacidad medida frente a la nominal de fábrica. Es el dato que decide si el auto vale lo que piden.
Lectura de los módulos de control y de los códigos almacenados, incluidos los que ya fueron borrados pero dejaron rastro.
Diagnóstico del inversor, del convertidor y del motor, con medición bajo carga y no solo en reposo.
Revisión del circuito que mantiene la batería en temperatura. Un fallo aquí acorta la vida del paquete y no da aviso.
En híbridos y en autos a combustión: compresión, fugas, estado del conjunto e-CVT o de la caja automática.
Cruce del kilometraje del tablero con lo que guardan los módulos. Las diferencias delatan una alteración.
Medición de espesores de pintura y revisión de puntos de anclaje, para detectar un choque reparado.
Un documento con lo encontrado, con fotos y con las lecturas, para que negocies con datos y no con impresiones.
La batería es la pieza más cara del auto y su estado no se ve por fuera. Un paquete degradado convierte una buena compra en un gasto que supera lo que ahorraste.
Vehículos que llegan de otro mercado pueden traer configuración regional distinta, historial que no aparece localmente, o daños de transporte.
La urgencia suele acompañar a un problema conocido. Una inspección de una mañana cuesta mucho menos que descubrirlo después.
1. Escríbenos con la marca, el modelo y el año del auto que quieres comprar. Te confirmamos si lo atendemos y el valor de la inspección.
2. Coordinamos con el vendedor para que el auto llegue al taller. Si un vendedor se niega a una inspección, eso ya te dice algo.
3. Recibes el informe escrito con las lecturas y las fotos, y una conversación con el técnico para explicarte qué significa cada hallazgo.
La inspección dice el estado del vehículo en la fecha en que se revisó. No es una garantía sobre el auto ni sustituye la del vendedor.