Tractocamiones, buses, tractores y maquinaria. En un vehículo que trabaja todos los días, la reprogramación se mide en combustible ahorrado y en par disponible con carga, no en caballos de más.
Camiones y tractocamiones
Transporte de carga y larga distancia. El objetivo aquí casi nunca es potencia: es bajar el consumo por kilómetro y ganar par a bajas vueltas para subir cuestas cargado sin castigar el motor.
Autobuses
Flotas de pasajeros. Calibración orientada a una conducción más suave y a reducir el gasto de combustible en rutas urbanas e interprovinciales, donde el mismo recorrido se repite todos los días.
Agrícola y maquinaria
Tractores y maquinaria de trabajo. Más fuerza en la toma de potencia y menor consumo en jornadas largas, que es donde el ahorro se acumula de verdad.
¿No ves tu marca? Escríbenos por WhatsApp con el modelo y el motor, y te confirmamos si lo atendemos.
Qué buscamos en un vehículo de trabajo
La calibración se ajusta al uso real del vehículo: carga habitual, ruta y altura. En una flota, un porcentaje pequeño de ahorro se vuelve una cifra grande al mes.
Donde importa en un vehículo cargado: arrancar en pendiente y sostener la marcha sin exigir el motor al límite.
Antes de escribir cualquier cosa guardamos el archivo de fábrica. Puedes volver al estado original cuando quieras, por ejemplo antes de una revisión.
Trabajamos dentro de lo que el conjunto tolera. Un camión que hace 700.000 km no se calibra como un auto de pista.
En cajas automatizadas, ajuste de los puntos de cambio y del límite de par para que la transmisión no recorte lo que el motor entrega.
Para varios vehículos iguales desarrollamos una calibración y la replicamos, con seguimiento del consumo antes y después.